Un grupo de abueletes de lo más cachondos se alegran la vejez follándose a jovencitas extremadamente dulces y cariñosas. Las seducen haciéndoles reportajes fotográficos, ayudándolas con los deberes o sorprendiéndolas bañándose con alguna amiga. Lo mejor es que estas adolescentes nunca tienen una negativa para zamparse las todavía marchosas pollas de estos abuelos